sábado, 8 de abril de 2017

BURNING

Fotografía de AMILCAR MORETTI





BURNING




We  always have as destiny  to burn here at the path of night when the light is more visible  at all extensions of the bodies: and at this point we are inspiration in our own bed the mouth ploughs her orgy then the breath at the window like a goldfinch each one shakes his own fire while I ring bells until bleeding in the burned (it is a coming and going:tenderness among the swells of the water I hold every pore blind of visceral thirst  we burst into the scream of the rose between the hands until overflowing all the reaping then the march assumes the embers)…

Sometimes we have to leave words kept to appart them from that border of breaths  then we stare at the own shadow or death  that time where whole  life is incited the ground fell over our chests

Destroyed the nest we have the intimacy of nostalgia or the tattoo of the journey

Traducción al inglés Grace B. Castro 




ARDIMIENTO




Siempre nos toca arder aquí en el sendero de la noche cuando la luz es más visible en toda la extensión de los cuerpos: y en este punto somos vuelo sobre nuestro lecho labra la boca su orgía luego el aliento en la ventana como un jilguero agita cada quien su propio incendio mientras repico hasta sangrar en lo ardido (es un ir y venir: la ternura entre los oleajes del agua aprieto cada poro ciegos de sed visceral nos deshacemos hasta el grito de la rosa entre las manos hasta vaciar toda la cosecha luego la marcha asume los rescoldos)…

A veces hay que dejar guardadas las palabras apartarlas de ese lindero de vahos después uno ojea la propia sombra o la muerte ese tiempo donde se azuza toda la vida la tierra volcada en nuestros pechos

Deshecho el nido nos queda la intimidad de la nostalgia o el tatuaje de la travesía
Barataria, 2017

jueves, 23 de febrero de 2017

OPEN CORROSION

Imagen cogida de la red





OPEN CORROSION




Over the ceiling, the rusty waters  of the hours. Could it be the delirum of the rust?
The rusted heart of the corners of the mirrors, —each one where his shadow
wanders on the yellow mouth of the threshold.
At the palate the shadows darken,  the beam of smoke
that wraps the dreams, the escape of the not being repeated at deserted sidewalks.
In the seeds, the terror is often repeated, the cunning which chew
the bushes, the hell that introduces us into its furious ambush.
In the eye, blind scalpels of the lethargy draw on;
on the metal of efervescence the disoriented manes of the wind are conceived,
the nails of the rust,
the sensitive arms of melancholy and the vacuity.

(Of the railroad line to the railroad ties, the twisted gesture of the bolts.
The sharp holes of the cold, this way of descending of the senses.
The throat exasperates when it becomes hoarse of whispers or silences.)

If something is never closed, it is the activity of the stone of unenchantment,
the deaf echo of the plow and its shadow of emanated  ardours.
After the shot of convulsions, the horror with its tiring work.

Traducción al inglés Grace B. Castro Haro
    


ABIERTA CORROSIÓN




Sobre el techo, las aguas oxidadas de las horas. ¿Acaso delirio del moho?
El pecho corroído de las esquinas de los espejos, —cada cual donde su sombra
deambula en la boca amarilla del umbral.
En el paladar ensombrecen las sombras, el haz de humo
que envuelve los sueños, la fuga del no ser repetido en aceras desiertas.
En las semillas, a menudo se repite el terror, la artimaña que mastican
los matorrales, el infierno que a golpes nos adentra en su furibunda emboscada.
En el ojo avanzan los bisturís ciegos del letargo;
en el metal de la efervescencia se gestan las crines desorientadas del viento,
las uñas de la herrumbre,
los brazos resbaladizos de la melancolía y la idiotez.

(De la línea ferroviaria a los durmientes, el gesto retorcido de los pernos.
Los orificios agudos del frío, esta manera de descender de los sentidos.
Exaspera la garganta cuando enronquece de murmullos o silencios.)

Si algo nunca se cierra,  es el trajín sobre la piedra del desencanto, 
el eco sordo del arado y su sombra de ardores desprendidos.
Tras el disparo de las convulsiones, el horror con su fatigoso trabajo.

martes, 7 de febrero de 2017

SIGNALS OF THE ABSENCE

Imagen cogida de la red





SIGNALS OF THE ABSENCE




The drop of silence falls down over the cough of the invisible trains.
Sunk  the mouth into the fist of granite, we can only wait the resigned games
of the leaves and certain cloudy religiosity of all that which stays
on the face: the eyes have died and sunk the altitude of the horizon.
From darkness hang all the mots of light, the insensitive colours
of the immobile, the colossal holes of identity.

(Through the  horses of the hollow, the frenzy existence
of the incomprehensible, or the terrifying disguise of loneliness. I always disbelieve
of the gloomy little bird that hangs from the temples, the sinister photographer
of windows, of those who play the clock at night possessed by the obscenity
of dissolutions. I always jump from one mendicity to another. I always go on like
the last animal behind only some coins.
Hard are the feet climbing over the trees of granite, above all when the
brothels and the dictionaries , the fears and the constellations get old.
It´s useless the  dispersed of the saliva, not  even this world
with the shadow of your name: I am still here spreading that shadow of expectancy,
made opacity my self--respect, sunk in the emptiness of so many early mornings.
Every time results to me immense and distant the lucky star.
Around the own history  silences die or fall down engrossed
in the suicide stream of the days. The clock of memory, ah! isolated air.
In the middle of my imageries, the echoes of the gasp over the breath
of this period of the waiting: I write on the blind road of the eye. The stone aches.)

Tradfucción al inglés Grace B. Castro H.  
Febrero 5, 2017



SEÑALES DE LA AUSENCIA




Cae la gota de silencio sobre la tos de los trenes invisibles.
Hundida la boca en el puño del granito, solo podemos esperar los juegos resignados
de las hojas y cierta religiosidad borrosa de todo cuanto se fija
en el rostro: han muerto los ojos y hundida la altitud del horizonte.
Cuelgan de la oscuridad todas las manchas de luz, los colores impasibles
de lo inmóvil, los huecos descomunales de la identidad.

(A través de los caballos de la oquedad, la frenética vivencia
de lo incomprensible, o el disfraz aterrador de la soledad. Siempre descreo
del pajarito opaco que cuelga de las sienes, del fotógrafo siniestro
de ventanas, de los que tocan el reloj de la noche poseídos por la obscenidad
de las disoluciones.  Siempre salto de una mendicidad a otra. Siempre sigo como
el último animal detrás de unas cuantas monedas.
Son duros los pies trepando sobre árboles de granito, sobre todo cuando envejecen
los prostíbulos y los diccionarios, las constelaciones y los miedos.
No me sirve el espantapájaros disperso de la saliva, ni siquiera este mundo
con la sombra de tu nombre: sigo aquí extendiendo esa sombra de la espera,
hecha opacidad mi dignidad, hundida en el vacío tantas madrugadas.
Cada vez me resulta inmensa y distante la estrella de la buena suerte.
Alrededor de la propia historia mueren los silencios o caen ensimismados
en la acequia suicida de los días. El reloj de la memoria, ah íngrimo aire.
En medio de mis imaginarios, los ecos del resuello sobre el respiro
de este trance de la espera: escribo sobre el camino ciego del ojo. Duele la piedra.)
Barataria, 2016

miércoles, 25 de enero de 2017

DISGUISED TRANSPARENCY

Fotografía de André Cruchaga





DISGUISED TRANSPARENCY




There, in the hallucination that nostalgia provokes,  the transparency disguised
as ash, the fingers of the calendar breathing all the wounds.
Our breath contradicts all the crushed aphonias destroyed because of discouragement.
Opened the moans, there is not any moving instant of knees,
not even the wooden odour of carpentry,
neither the eye lashes covered by dust and spiderwebs.
Seen the mote in the neighbour´s eye,nobody knows how to remedy theirs, how to clean up whiteness, how to wash the dreams of the streets  to give them the necessary transparency.
It is clear that in comedy, one stays as a spectrum.
There are remote pressences  as the container of hope.
Is it me the one who walks over the ancient dryness of essence?
In this country I am always living the last breath.
(I have been years  gathering in the labyrinth cents, and gesticulating persistently;
it occurs that I have to walk every day through strange tights of piss,
among waters of fire provoked by myopia. At night, I have to cover my fears
so that they are not  seen, I must think that the pages in the newspaper are innocent,
I must gesticulate all the fetid odour of future.
At daylight only the debris of the locks, the years that we see later.
­—And do you still ask me for transparency?
I have to walk far away, quite away from here. Time is also stone of calligraphers.
Being here, resigned until dawn, is a disguise.)

Traducción al inglés Grace B. Castro




DIAFANIDAD DISFRAZADA




Allí, en la alucinación que provoca la nostalgia, la diafanidad disfrazada
de ceniza, los dedos del calendario respirando las heridas.
El aliento nuestro contradice las afonías machacadas por el desaliento.
Abiertos los quejidos, no queda un solo instante móvil de rodillas,
ni siquiera el olor a madera de las carpinterías,
ni siquiera las pestañas cubiertas de polvo y telarañas.
Vista la viga del vecino, nadie sabe cómo remendar la suya, enderezar
la blancura, lavar el sueño de las calles para darles la diafanidad necesaria.
Es claro que en la comedia, uno se queda de espectro.
Hay presencias remotas como el recipiente de la esperanza.
¿Soy yo el que camina sobre las antiguas sequedades de la entraña?
En este país siempre estoy viviendo el último aliento.
(Llevo años juntando el laberinto centavos, y gesticulando porfiadamente;
ocurre que debo caminar todos los días a través de extrañas mareas de meados,
entre aguas de fuego provocadas por la miopía. Debo cubrir de noche
mis miedos para que no se vean, pensar que son inocentes las páginas
de los periódicos, gesticular toda la hedentina del futuro.
De luz, solo los escombros de las cerraduras, los años que uno mira después.
—Y me preguntas todavía por la diafanidad.
Debo caminar lejos, muy lejos de aquí. El tiempo también es piedra de calígrafos.
Estar aquí, resignado a que amanezca, es un disfraz)…
Barataria, 2016