miércoles, 14 de junio de 2017

INFINITE DESTRUCTION

Imagen cogida de http: beliomagazine.com (Autor Rae Matini)






                         INFINITE DESTRUCTION




Scarcely your eyes saw the rivers of spilled  blood  at war
when the night, with its frozen keel, went through my woods of tenderness.
Ah! the seas without isles, your fingerprints  in the air of my hairs,
already without you, standing at the crossed days, while the oranges are ripen.
I´m still deaf of the good- bye when the butterflies  burned their wings
among the peals of the dry  trees on the walls
and the clocks awaken at the trees of the garden.
Pedro García Cabrera





Only when a certain age is reached, there is an absolute certaintity of fugacity,  it means, of the volatile,  ephemeral  that everything results. There is nothing magic  in this, neither expels.  In the atachment of the mouth, nothing remains, but frequently the centipede of the shadows, the echoe of atrium which are not used to deviate and wave as a tornado of granite. The smoke and its gray peels have that power of the insects: they climb to the temples and digest our burns with love. Sometimes there is no time not even to wake up from the confusion of the encounters with the different faces of the word. Emptiness never end, neither exists the waiting in these circumstances. “Magnets are never petrified, after holding thick opacities. If there are pieces of horseshoes in the memory and smoke of agony in the words. The thorns reinforce the poison and the conquer of the chaos  and the graves dug fot the birds and the nights while the light dissipates and the tip of the crucifix around the palate. I ignore who stays at the edge of the strange whispers of the destroyed presents, who does deambulate in the straying founded on the territory, who is able to walk out of the way of words.” It is to suppose and then to understand:the edge of nudity and the crying of cruelty that voracity gives us. How many clothes do we leave at the edge of the cliff, in that period of elution and disunion; indeed, the cup of twilight drinks us, the sphincters of cold, the supposed holes of the Russian roulette. Thanks to these circumstances,  the sigh exhale agonies and endless mirrors as the dissolved drop of salt at the brothel of emotions. On the impollute blanket of mist, it is difficult to breath. (Meanwhile I find myself among my memories, the portion of pubis as another star in the heart of my soul. I doubt in front of the genital ember of the body ingested, of the fury of the explosion, of the water that one discovers from the coffer of mistery. It is only today, the memory of frenzy, from cult to contemplation. Nothing exists anymore. The nausea held was dissolved,  the few eyes which remain alive to me now. One learns to re-read and to interpretate mistakes as time goes by; however it is, everyone collects ideological misconceptions, and readings of ambiguous times. I live based on some memories; at the vital sphere, I deprive myself of all. I only wish that the ascent doesn´t be so harsh as these images of daily nature.) In front of  my writing, or, in my writing, there is an almost religious devotion to understand the different names that the bustle has. My acts are lonely. That of someone who reflects from inside to understand what is outside. In the beginning, the idea, the imagination, that movement of design, the birds and the blank page. Never the excess. Never the light sense of life. From always, I initiate in the day to day. Inside, outside, all goes by grazing my skin. Everything empties me strangely:there are spectres, labyrinths and furies. Who claims who all that is suffered? In the deep we always have that sensation of pleasure and pain, of something that denies us. All the ephemeral always postulates the expiry and the infinite destruction. All depends on the shadows and on the screams which accompany us. (I know that in the pupils, you pass, death, wanting my armour. I know it when I walk with my slow shoes. I know it for the repented hurls in the mouth.)

Traducción al inglés, Grace B. Castro        





DESTRUCCIÓN INFINITA




Apenas a tus ojos asomaron los ríos de sangre derramada en la guerra
cuando la noche, con su quilla helada, atravesó mis bosques de ternura.
Oh los mares sin islas, las huellas de tus manos en el aire de mis cabellos,
ya sin ti, al pie de los días crucificados, mientras maduran las naranjas.
Aún estoy sordo de la despedida, cuando las mariposas se quemaron las alas
entre las campanadas de los árboles disecados en las paredes
y los relojes despiertos en los árboles del jardín.
Pedro García Cabrera




Solo llegada cierta edad, se tiene plena convicción de la fugacidad, es decir, de lo volátil, efímero que resulta todo. No existe nada mágico en esto, ni conjuros. En el prensil de la boca, nada permanece, sino a menudo el ciempiés de las sombras, el eco de los atrios que no suelen desviarse y tambalear como un tornado de granito. El humo y sus cáscaras grises tienen ese poder de los insectos: trepan a las sienes y mastican amorosamente nuestras quemaduras. A veces no hay tiempo ni siquiera para despabilarse del bullicio de los encuentros con los diferentes rostros de la palabra. Nunca concluyen los vacíos, tampoco existe la espera en estas circunstancias. “Nunca se petrifican los imanes, después de asir espesas turbiedades. / Sí hay porciones de herraduras en la memoria y humo de agonía / en las palabras. Las espinas reafirman la ponzoña del vacío y la conquista / del caos y las fosas cavadas para los pájaros y las noches mientras se desvanece /la luz y la punta de los crucifijos alrededor del paladar. / Ignoro quién permanece al borde del murmullo extraño de los presentes /derruidos, quién deambula en el extravío fundado en el territorio, / quién es capaz de caminar a trasmano de las palabras.” Es de suponer y luego se entiende: lo único eterno es el filo de la desnudez y los chillidos de crueldad que nos da la voracidad. Cuántas ropas dejamos al borde del desfiladero, en ese tramo de ebriedad y disolución; nos bebe, por cierto, la taza del crepúsculo, los esfínteres del frío, los supuestos hoyos de la ruleta rusa. Merced a estas circunstancias, el suspiro exhala agonías e interminables espejos como la gota de sal disuelta en el lupanar de las emociones. Sobre la cobija impoluta del rocío, apenas se respira. (Mientras me encuentro entre mis recuerdos, la porción de pubis como otra estrella en el corazón de mi alma. Titubeo frente a la brasa genital del cuerpo ingerido, de la furia del estallido, del agua que uno descubre del cofre de misterio. Sólo es hoy, el recuerdo del vértigo, del culto a la contemplación. Ya nada existe. Se disolvió la náusea abrazada, los escasos ojos que ahora me sobreviven. Uno aprende con el tiempo a releer e interpretar las equivocaciones; como quiera que sea, cada quien colecciona tropezones ideológicos,  y lecturas de ambiguas épocas. Vivo a partir de algunos recuerdos; en la esfera vital, me despojo de todo. Únicamente deseo que el ascenso no sea tan áspero como estas imágenes de la cotidianidad.) Frente a mi escritura, o, en mi escritura, hay una devoción casi religiosa por entender los diferentes nombres que tiene el trajín. Busco en mí, todo lo que el mundo me ha negado. Mis actos son solitarios. El de alguien que reflexiona desde dentro para entender lo de afuera. En el principio, la idea, la imaginación, ese movimiento del designio, los pájaros y la página en blanco. Nunca la demasía. Nunca el sentido ligero de la vida. Desde siempre me inicio en el día a día. Adentro, afuera, todo es desconocido, todo pasa de largo rozando la piel. Todo me vacía extrañamente: hay espectros, laberintos y furias. ¿Quién reclama a quien todo lo que se sufre? En el fondo siempre tenemos esa sensación de gozo y dolor, de algo que nos niega. Todo lo efímero siempre postula la caducidad y la destrucción infinita. Todo depende de las sombras y los gritos que nos acompañan. (Sé que en las pupilas, pasas, muerte, deseando mi armadura. Lo sé al andar con mis torpes zapatos. Lo sé por los vómitos arrepentidos en la boca.)

miércoles, 24 de mayo de 2017

BURNING

Imagen cogida de la red





BURNING




We  always have as destiny  to burn here at the path of night when the light is more visible  at all extensions of the bodies: and at this point we are inspiration in our own bed the mouth ploughs her orgy then the breath at the window like a goldfinch each one shakes his own fire while I ring bells until bleeding in the burned (it is a coming and going:tenderness among the swells of the water I hold every pore blind of visceral thirst  we burst into the scream of the rose between the hands until overflowing all the reaping then the march assumes the embers)…

Sometimes we have to leave words kept to appart them from that border of breaths  then we stare at the own shadow or death  that time where whole  life is incited the ground fell over our chests

Destroyed the nest we have the intimacy of nostalgia or the tattoo of the journey

Traducción al inglés Grace B. Castro  




ARDIMIENTO




Siempre nos toca arder aquí en el sendero de la noche cuando la luz es más visible en toda la extensión de los cuerpos: y en este punto somos vuelo sobre nuestro lecho labra la boca su orgía luego el aliento en la ventana como un jilguero agita cada quien su propio incendio mientras repico hasta sangrar en lo ardido (es un ir y venir: la ternura entre los oleajes del agua aprieto cada poro ciegos de sed visceral nos deshacemos hasta el grito de la rosa entre las manos hasta vaciar toda la cosecha luego la marcha asume los rescoldos)…

A veces hay que dejar guardadas las palabras apartarlas de ese lindero de vahos después uno ojea la propia sombra o la muerte ese tiempo donde se azuza toda la vida la tierra volcada en nuestros pechos

Deshecho el nido nos queda la intimidad de la nostalgia o el tatuaje de la travesía
Barataria, 2017

sábado, 8 de abril de 2017

BURNING

Fotografía de AMILCAR MORETTI





BURNING




We  always have as destiny  to burn here at the path of night when the light is more visible  at all extensions of the bodies: and at this point we are inspiration in our own bed the mouth ploughs her orgy then the breath at the window like a goldfinch each one shakes his own fire while I ring bells until bleeding in the burned (it is a coming and going:tenderness among the swells of the water I hold every pore blind of visceral thirst  we burst into the scream of the rose between the hands until overflowing all the reaping then the march assumes the embers)…

Sometimes we have to leave words kept to appart them from that border of breaths  then we stare at the own shadow or death  that time where whole  life is incited the ground fell over our chests

Destroyed the nest we have the intimacy of nostalgia or the tattoo of the journey

Traducción al inglés Grace B. Castro 




ARDIMIENTO




Siempre nos toca arder aquí en el sendero de la noche cuando la luz es más visible en toda la extensión de los cuerpos: y en este punto somos vuelo sobre nuestro lecho labra la boca su orgía luego el aliento en la ventana como un jilguero agita cada quien su propio incendio mientras repico hasta sangrar en lo ardido (es un ir y venir: la ternura entre los oleajes del agua aprieto cada poro ciegos de sed visceral nos deshacemos hasta el grito de la rosa entre las manos hasta vaciar toda la cosecha luego la marcha asume los rescoldos)…

A veces hay que dejar guardadas las palabras apartarlas de ese lindero de vahos después uno ojea la propia sombra o la muerte ese tiempo donde se azuza toda la vida la tierra volcada en nuestros pechos

Deshecho el nido nos queda la intimidad de la nostalgia o el tatuaje de la travesía
Barataria, 2017

jueves, 23 de febrero de 2017

OPEN CORROSION

Imagen cogida de la red





OPEN CORROSION




Over the ceiling, the rusty waters  of the hours. Could it be the delirum of the rust?
The rusted heart of the corners of the mirrors, —each one where his shadow
wanders on the yellow mouth of the threshold.
At the palate the shadows darken,  the beam of smoke
that wraps the dreams, the escape of the not being repeated at deserted sidewalks.
In the seeds, the terror is often repeated, the cunning which chew
the bushes, the hell that introduces us into its furious ambush.
In the eye, blind scalpels of the lethargy draw on;
on the metal of efervescence the disoriented manes of the wind are conceived,
the nails of the rust,
the sensitive arms of melancholy and the vacuity.

(Of the railroad line to the railroad ties, the twisted gesture of the bolts.
The sharp holes of the cold, this way of descending of the senses.
The throat exasperates when it becomes hoarse of whispers or silences.)

If something is never closed, it is the activity of the stone of unenchantment,
the deaf echo of the plow and its shadow of emanated  ardours.
After the shot of convulsions, the horror with its tiring work.

Traducción al inglés Grace B. Castro Haro
    


ABIERTA CORROSIÓN




Sobre el techo, las aguas oxidadas de las horas. ¿Acaso delirio del moho?
El pecho corroído de las esquinas de los espejos, —cada cual donde su sombra
deambula en la boca amarilla del umbral.
En el paladar ensombrecen las sombras, el haz de humo
que envuelve los sueños, la fuga del no ser repetido en aceras desiertas.
En las semillas, a menudo se repite el terror, la artimaña que mastican
los matorrales, el infierno que a golpes nos adentra en su furibunda emboscada.
En el ojo avanzan los bisturís ciegos del letargo;
en el metal de la efervescencia se gestan las crines desorientadas del viento,
las uñas de la herrumbre,
los brazos resbaladizos de la melancolía y la idiotez.

(De la línea ferroviaria a los durmientes, el gesto retorcido de los pernos.
Los orificios agudos del frío, esta manera de descender de los sentidos.
Exaspera la garganta cuando enronquece de murmullos o silencios.)

Si algo nunca se cierra,  es el trajín sobre la piedra del desencanto, 
el eco sordo del arado y su sombra de ardores desprendidos.
Tras el disparo de las convulsiones, el horror con su fatigoso trabajo.