miércoles, 16 de mayo de 2018

FLOW OF THE STREAM

© Pinterest





FLOW OF THE STREAM




The whole assails as the flow of the stream of water during the whole night.
Not even darkness remains undamaged of its flutterings, neither the fever of stunned bird,
nor the moth and its shrews.
The berries sway their indolences the same as the knife of the wind over the skin
and the eyes: along the way, the cold shadows of the pines.

(There are lovers who get lost in the gasping of their ribs; the time mutters
its own spoons, the light and its inventary of tunics, the sip of light
almost to the point of calcination.  At those wrecks, now the vinegar.)

On the snail of melancholy, the blind scenes of nudity.
The ones who have never agonized ignore the vigour of a bite, the absolute nail
which gets into the throat.
Inhabited way by too many sidewalks, corners, wet intimacies
and deads; the language suffers of losses at the public road.
The waits were always there in that stabbed galop of the corners.
Always at the edge of the search anticipating myself to indifference.
Even yet, I suppose that the stemmed times flow,
the suicides and splashes of the air, childhood which cry in the swell
of tatoos, the vaulted buzz of the flies over the toilets.

(Nothing seems to be strange to me. Except for the seagulls, always amaze me.)

Every instant escapes in the corrosion of my breath.
Inside of the water of my oblivion, those ineffable and bruised eyes of the moan.

Traducción al inglés Grace B. Castro H.


FLUIR DE LA CORRIENTE




Todo embiste como el fluir de la corriente de agua durante toda la noche.
Ni siquiera la oscuridad queda ilesa de sus aleteos, ni la fiebre de pájaro alucinado, ni la polilla con todo y sus musarañas.
Las bayas cimbran sus indolencias igual que el cuchillo del viento sobre piel
y ojos: a lo largo del camino, las sombras frías de los pinos.

(Hay amantes que se pierden en el resuello de sus costillas; el tiempo masculla
sus propias cucharas, la luz y su inventario de túnicas, el sorbo de luz a punto
casi de calcinarse. En aquellos despojos, ahora el vinagre.)

En el caracol de la melancolía, las escenas ciegas de la desnudez.
Los que nunca han agonizado ignoran el vigor de una mordida, el clavo absoluto que se clava en la garganta.
Camino habitado por demasiados andenes, esquinas, húmedas intimidades
y muertes; el lenguaje sufre de extravíos en la vía pública.
Siempre estuvieron allí las esperas, en ese galope apuñalado de las esquinas.
Siempre al filo de la búsqueda adelantándome a la indiferencia.

Aun así, supongo que fluyen los tiempos detenidos,
los suicidios y salpicaduras del aire, las infancias que lloran en la marejada
de tatuajes, el zumbido abovedado de las moscas sobre los retretes.

(Nada me resulta extraño. Salvo las gaviotas, siempre me asombran.)

Todo instante se fuga en la corrosión de mi aliento.
Adentro del agua de mis olvidos, esos ojos indecibles y amoratados del gemido.
Barataria, 26.XI.2016

© André Cruchaga, 2016
© Pinterest

domingo, 15 de abril de 2018

WITHOUT WORDS

Imagen: Pinterest





WITHOUT WORDS


At the Paradise of the page you are naked, without words,
exhausted in my heartless hands and eyes.
With the echoes of your skin searching for me.
The air of the birds flied to us.
Held to the fireflies of frenzy you are,
to my arms of soil,
to the green hole of my mouth.
I don´t conceive your hairs in another way,
but as rivers tangled in my breath,
body to body, absorbed by the umbilical circle.
You bend down and what my voice could be becomes ink.
shadow of the sugar over the bed.

You spread of me where the calendar gets lost.  
The rain covers all the universe of your boat,
rain without time wetting your breath.
You don´t leave neither alphabet nor syntaxis on the road.
You lean and lick ascendance and whispers.
At the edge of the breath we watch the pollen waving,
the stars of the exceptional and their phantasy,
the burning of the splendour at the rythm of the swell,
the warmth of the swamp, dense of wind and hours.
The dilatated nucleous as the light in the mirrors.



The weeks go into the dream.
At the wheat of the sweat:
deep crystal where I sink my roots.

You seem like a morning with North Wind.
Or like a wet shadow
blooming at the dismantled blood of my trench.
To the window with its confident contours.
I quiver you, both sit, at the edge of oblivion.
At the petal of the sleeping mat.
At the sleepy stone of the gasping.
In the sky without clothes.
It is as simple as this when you bite dreams.
And we pull out the inner doors of the heart.

It is as simple as this when we cut
the stream of the present on stalking.
We leave, then, that the liquid evaporates.
That the caress gets the grace of the wing,
that the memory undoes all the years
and only the minute remains.
Nothing is more innocent than that rushing in thirst.
Drink each other. We unfurnish.
Lose our memory. Lick the improbable.
Outline on the skin other orgasms.
Sink the sperm without pronouncing words.
Let the storm go over the eyelid of the litorals.


Ride the horse up to the limit of gasping
until capturing the wailing of the melt,
greatest trance of the made road,

Afterwards, everything becomes the served glass of the echo,
the eternal message of the hunch and its pleasant heresy,
the vice of remembering two united shadows,
the calendar went over from head to foot,
until it darks again
at the present with all the cards of the week.
After all, our reason of existing forever is the escape:
break ourselves as two shared vessels,
at the smooth oasis
of the hawl.

Afterwards, I smell you in my alive madness of slave.

(Of your  memory, the gallop of the dreams and the smell
of nudity and the rose of your language in my bosom.
And the mystery already distant of the wound.)

Grace B. Castro Haro 
11/04/2015

SIN PALABRAS




En el paraíso de la página estás, sin palabras,
exhausta en mis despiadados ojos y manos.
Con los ecos de tu piel buscándome.
El aire de los pájaros en medio de nosotros.
Asida estás a las luciérnagas del vértigo,
a mis brazos de tierra,
al hueco verde de mi boca.
No concibo de otra forma tus cabellos,
sino ríos enredados en mi aliento,
cuerpo a cuerpo, absorbidos por el círculo umbilical.

Te vuelcas y mi voz se vuelve tinta.

—Sombra del azúcar sobre la cama.

Te untas de mi donde se pierde el calendario.
La lluvia abarca todo el universo de tu brasa,
—lluvia sin tiempo mojando tu respiración.
No me dejas alfabeto ni sintaxis en el camino.
Te inclinas y lames ascenso y susurros.
Al borde del respiro ondea el polen
y las estrellas frenética de los tizones,
la quema del esplendor a ritmo de oleaje,
la calidez del pantano, espeso de viento y horas.

Las semanas se internan en el sueño.
En el trigal del sudor:
hondo cristal donde hundo mis raíces.

Te pareces a una mañana con cierzo.
O a una sombra mojada
floreciendo en la desmantelada sangre de mi trinchera.

A la ventana con sus contornos confidentes.

Te cimbro, sentados, a la orilla del olvido.
En el pétalo del petate.
En la piedra desvelada del traspatio.
En este firmamento sin ropa.
Es así de simple cuando muerdes los sueños.
Y desclavamos los canceles del pecho.

Es así de simple cuando sajamos
la acequia del presente.
Dejamos, luego, que lo líquido se evapore.
Que la caricia alcance el ala,
que la memoria deshaga todos años
y solo quede el minuto.
Nada es más inocente que precipitarnos en la sed.
Bebernos. Desamueblamos.
Perder nuestra memoria. Lamer lo improbable. 
Hilvanar en la piel otros orgasmos.
Hundir el vilano sin pronunciar palabras.
Soltar la tormenta sobre el párpado de los litorales.

Montar el caballo hasta el límite del trote
hasta copar el quejido del deshielo,
—trance mayor del camino hecho.

Después, todo vuelve a ser el vaso servido del eco,
el mensaje del pálpito y su gozosa herejía,
el vicio de recordar dos sombras unidas,
—el calendario recorrido de pies a cabeza,
hasta oscurecer de nuevo
en el presente con todos los naipes de la semana.
Después de todo, nuestra razón de ser siempre es la fuga:
quebrarnos como dos vasijas compartidas,
en el oasis terso
del aullido.

Después de todo, te huelo en mi locura viva de esclavo.

(De tu recuerdo, el galope de los sueños y el aroma
de la desnudez y la rosa de tu lenguaje en mi pecho.
Y el misterio ya lejano de la herida.)

domingo, 19 de noviembre de 2017

WAY

Fotografía: Pinterest





WAY




To which way, door or paradox must I get my shoes on the path, the ethereal river
of the lessons of the mercury, when the ink is already spectrum?
(At the  backstage of the memory there  were accummulating all the travels,
the rats, the mosqitoes and the holes.)
It is innocent to think of aged mirrors –I say to myself.
The shadows never were masts, nor the windows, at the distance fish:
Oblivion is also mackerel in our back,
the bird lost in a tear, or the lost per se of a blind person.
I am after the storm which stopped that postumous dream of the months:
the smoke under certain circumstances is gloomy as orphanage:
I confirm it today, when there are not fireflies in my throat…
Traducción al inglés Grace B. Castro H.



CAMINO




¿A qué camino, puerta o paradoja debo enfilar mis zapatos, el río etéreo
de las lecciones del azogue, cuando ya la tinta es espectro?
(En la trastienda de la memoria se fueron acumulando todos los viajes,
las ratas, los zancudos y los agujeros.)
Es ingenuo pensar en espejos envejecidos —me digo.
Las sombras nunca fueron mástiles, ni las ventanas a distancia peces:
el olvido también es escombro a nuestra espalda,
el pájaro perdido en una lágrima, o el extravío per se de un ciego.
Soy después de pasar la tormenta, ese póstumo sueño de los meses:
el humo bajo ciertas circunstancias es denso como la orfandad:
hoy lo confirmo cuando ya no hay luciérnagas en mi garganta…
Barataria, 09.XI.2013

jueves, 16 de noviembre de 2017

FILTRATION OF THE INSOMNIAC

Imagen cogida de Pinterest





FILTRATION OF THE INSOMNIAC




In this childhood without toys I invent my own past: I invent the alive to defy melancholy I go out from the sewers and from that nonsexual sickness of the Hope I think that it is only matter of time to calm the indifference of proximity to break the words of the bramble to shatter or quit to the idols to that repeated humiliation to which emptiness submits us the inscriptions of sorrow on the skeletons the cartoons of poisonous are not strange a shouder or a stair of webs to climb to heaven and conquer that indivisible armour: the suicide always choose its victim then the death is not  something comestible one can be instructed in his rethoric to convert into a vulture or into a corp the ambiguities are multiple and as far as I know they lack of antidotes I see the clumsy flight of the flies around me they gasp from always in my window they read the sidewalks where we shed our skin they walk by and survive  in the den of the rain (I must confess my anxiety and this unmeasurable madness to stone the infinite I found out that I am what does not exist and even existing I do not exist at the unholding ends of the destructions the present century out of tone in the brine I suppose that all the words are made of oblivion of the unceasing  mirage of the hooks or of that monologue I reached in adolescence and the pain was made like another hand in my body)
Traducción de Grace B. Castro   
G




FILTRACIÓN DE LO INSOMNE




En esta infancia sin juguetes invento mi propio pasado: invento lo vivo para desafiar la melancolía me salgo de las cloacas y de esa enfermedad asexuada de la Esperanza creo que sólo es cuestión de tiempo para calmar la indiferencia de la proximidad romper las palabras de la zarza derrumbar o renunciar a los ídolos a esa humillación repetida a la que nos someten los vacíos las inscripciones de la pesadumbre en los esqueletos los dibujos animados de la ponzoña no es extraño un sudario o una escalera de telarañas para subir al cielo y conquistar esa armadura indivisible: el suicida siempre elige a su víctima entonces la muerte no es algo comestible uno se puede adiestrar en su retórica cobrar vida de zopilote o de cadáver las ambigüedades son múltiples y hasta donde sé carecen de antídotos miro el torpe vuelo de las moscas en derredor mío jadean desde siempre en mi ventana leen las aceras donde mudamos de piel transitan y sobreviven en la madriguera de la lluvia(Debo confesar mi ansiedad y esta locura desmedida de apedrear el infinito descubro que soy lo que no existe y aun existiendo no existo en los extremos inasibles de las degolladuras el presente siglo desafinado en la salmuera supongo que todas las palabras se hacen de olvidos del espejismo incesante de los anzuelos o del monólogo aquel cuando alcancé la adolescencia y el dolor se hizo como otra mano en mi cuerpo)
Barataria, 2017